Consideramos como luz de exterior, toda iluminación que resalta cualquier fachada, sea de vivienda doméstica, pública o comercio. Podemos clasificarlos en apliques de pared, colgantes a techo, superficie, balizas, y empotrables.
Las luminarias de exterior, tienen que cumplir las normativas vigentes a nivel de estanqueidad. Se les adjudican diversos grados dependiendo de donde se van a instalar, el grado de humedad y si se pueden mojar.